Visto desde afuera, se puede decir que el yoga es una disciplina donde los alumnos imitan las posturas de un profesor para ejercitar su cuerpo y ser más saludables. Esta definición podría describir casi cualquier práctica: aeróbic, zumba, taebo, pero definitivamente no es la definición de yoga.

Chakrasana – Postura de la rueda

Postura de la rueda

A diferencia de la postura del arco, Chakrasana se realiza boca arriba, por lo que ayuda a activar distintas partes del cuerpo. Entre las exigencias…

Dhanurasana – Postura del arco

postura del arco

¿Por qué? Porque trabaja los músculos de todo el cuerpo, exige un nivel importante de concentración y requiere flexibilidad y destreza. Dhanurasana, al verla desde…

Bakasana – Postura de la Grulla

postura de la grulla

La grulla camina en las aguas de estanques con la cabeza agachada en búsqueda de peces que capturará sorpresivamente. En el yoga, esta asana con…

Bhujangasana – Postura de la Cobra

Postura de la Cobra

Para realizar esta pose es necesario arquear la lumbar y estirar lo más que se pueda el abdomen: un ejercicio de flexibilidad muy saludable para…

El yoga es una disciplina que cultiva la unión entre cuerpo, mente y espíritu con el objetivo de generar un estado de bienestar superior interno y externo, porque si la mente se encuentra alterada, el cuerpo también, y viceversa. ¿Cómo se alcanza este estado de concentración, unión y conciencia? A través de técnicas de respiración, meditación, ejercicios de relajación y la práctica de asanas. Estas últimas son el elemento fundamental del yoga, el momento donde se engranan todos los componentes de esta práctica, el baile del cuerpo, la mente y la respiración a un mismo compás. ¿Sabes qué significa asana? ¿Eres consciente del poder que estos movimientos ejercen sobre ti? ¡Te invitamos a descubrirlo!

¿Qué son las asanas del yoga?

Asanas es una palabra sánscrita que significa “asiento” y se utilizaba por los primeros yoguis de mundo para describir la posición en la que se sentaban para practicar la meditación. En la actualidad se conoce como asanas a las posturas del yoga que se utilizan para conectar el cuerpo y la mente y que deben ser realizadas al ritmo de la respiración y manteniendo una concentración superior.

El texto Hatha yoga Pradipika tomó el uso de la palabra asana para definir las posturas del Hatha yoga, el estilo más tradicional de esta disciplina enfocado en purificar el cuerpo con un objetivo espiritual. Con el paso del tiempo fueron apareciendo cada vez más escuelas de yoga centradas en el beneficio físico de esta disciplina y fueron aumentando el número de asanas hasta alcanzar las más de 1000 posturas que existen hoy en día.

Muchas posturas de yoga deben su nombre al mundo natural: montañas, árboles y animales. Existen muchos tipos de posturas y pueden clasificarse de la siguiente manera: asanas de equilibrio, de inversión, flexión hacia adelante, flexión hacia atrás y torsiones, de acuerdo con los beneficios que ofrecen. También se pueden dividir las posturas de yoga en asanas de pie, de descanso, de asiento, posturas de inicio, de apertura, recogimiento, fuerza y rendición. En vista de que todas las corrientes del yoga derivan del Hatha yoga, existen asanas que se realizan en casi todos los estilos y otras que son exclusivas de determinados tipos de yoga. Combinar unas posturas con otras es imprescindible para poder disfrutar de los beneficios del yoga.

La realización de las posturas debe estar enfocada en los principios del yoga para poder ejecutar la práctica de forma segura y alcanzar el bienestar del cuerpo y la mente. Para ellos es fundamental centrar toda la concentración en la respiración, en la correcta alineación del cuerpo y en los movimientos de la columna vertebral. También es importante estar atento a las instrucciones de maestro yogui en lugar de los movimientos de las demás personas, internalizar la importancia de la autoobservación y de la meditación constante.

Las partes de una asana de yoga

Cada postura de yoga está compuesta por una llegada, la asana, y la salida. Para llegar es importante mover el cuerpo dinámicos y conscientes, como si se tratara de un paso de baile. No se debe llegar a las posturas de manera mecánica. Una vez que estés en la asana utiliza tu concentración y respiración para mantenerte en ella hasta que puedas, si bien se requiere de esfuerzo es importante no forzar el cuerpo. En las asanas no se debe ejercer fuerza y el cuerpo no debe presentar temblores, se requiere firmeza y equilibrio. Por último, para salir de la postura se deben hacer movimientos muy suaves para alcanzar una incorporación progresiva.

Beneficios de las posturas de yoga

La ciencia ha estudiado a profundidad el efecto de las asanas en el cuerpo, la mente y el espíritu, y existen investigaciones que respaldan los beneficios físicos y emocionales de la realización de asanas de yoga.

  • Beneficios físicos de los ejercicios de yoga: aumentan las flexibilidad y fuerza de los músculos, mejora la postura corporal, estimulan el funcionamiento óptimo del sistema inmune, desarrollan el equilibrio corporal, oxigenan los tejidos de todo el cuerpo, mejoran la circulación sanguínea del cuerpo, oxigenan el cerebro, fortalecen los huesos, mejoran el sistema digestivo, previenen enfermedades cardiovasculares, controlan la hipertensión, tonifican el sistema nervioso, mejoran los niveles de azúcar y colesterol en sangre, combaten la indigestión y las enfermedades respiratorias y alivian dolores en cualquier zona del cuerpo, pero sobre todo en la ciática y la región lumbar.
  • Beneficios mentales de las asanas de yoga: favorece la memoria y la concentración, combate los pensamientos negativos, programa la mente para tener una actitud más positiva ante la vida, ofrece una sensación de bienestar inmediata, mitiga los síntomas de la ansiedad y la depresión, ayuda a controlar el estrés, combate limitaciones mentales, miedos y bloqueos emocionales, trabajan conductas erróneas, aumentan la autoestima, incrementan la seguridad propia, desarrollan el autocontrol y ofrecen salud mental.

Consejos para practicar los ejercicios de yoga

Practicar las asanas de yoga es mucho más complejo que imitar los movimientos del maestro yogui. Para que las asanas surtan efecto deben ser realizadas perfectamente, el mínimo error puede desequilibrar la práctica e incluso puede ocasionar lesiones. Por esta razón es importante tener un nivel superior de conciencia durante cada movimiento y respiración, ya que el yoga implica la alineación correcta del cuerpo. Para conseguirlo, te ofrecemos los siguientes consejos:

  • La respiración: la respiración es una de las pocas funciones mecánicas e involuntarias del organismo que el ser humano puede controlar. Mantener el control de la respiración durante la realización de las asanas es fundamental para aumentar la concentración en cada uno de los movimientos. Los ejercicios de respiración generan un estado superior de conciencia y ayudan a sacar la energía necesaria para realizar los movimientos más complejos.

    En el Hatha y en el Vinyasa yoga la inhalación y la exhalación deben estar coordinada con cada uno de los movimientos que conllevan a una asana. En posturas lentas y pausadas la inhalación se suele utilizar para las aperturas de pecho y estiramientos, mientras que la exhalación es clave en asanas de recogimiento, para profundizar las posturas para propiciar el estado de meditación. Sincronizar tu cuerpo con tu respiración es fundamental para practicar correctamente una sesión de yoga.

  • Sentir el cuerpo: existen asanas de distintos niveles de complejidad. La práctica de yoga ofrece una evolución física progresiva, por esta razón es importante no intentar realizar posturas que nuestros músculos nos están advirtiendo que no podemos hacer, todavía. Yoga no es una competencia, no es una lucha por la perfección, no es un sacrificio. Por lo tanto, es importante escuchar cuando tu cuerpo te pide que pares, te avisa que hay dolor o te indica que necesitas solicitar ayuda. Lo importante es hacer cada movimiento de manera que no te lesiones y no esfuerces de más tus músculos, ligamentos y huesos.
  • Ataja tu mente: para que durante las asanas del yoga no salgan volando millones de pensamientos volando al mismo tiempo es fundamental practicar la meditación. Esto se logra concentrándote únicamente en la respiración y en los movimientos que tu cuerpo realiza al ritmo de esta.
  • El equilibrio y las asanas: el yoga ayuda a desarrollar progresivamente el equilibrio de cuerpo porque esta destreza es indispensable para mantener correctamente las posturas. Por esta razón cada postura de yoga tiene una contrapostura, con la primera trabajas el equilibrio de un lado del cuerpo y con la otra el del lado contrario. Siempre es importante trabajar el balance ambos lados del cuerpo, de lo contrario la práctica sería errónea y negativa para la salud.
  • Columna yogui: el yoga se enfoca en la vitalidad de la columna vertebral, por esta razón es una disciplina muy recomendada para quienes tienen lesiones en esta zona del cuerpo. Al realizar las asanas de yoga es importante observar y perseguir la alineación correcta de la columna, vigilando que esté siempre recta para que circule correctamente la energía cósmica conocida como prana. Durante las posturas siempre debe haber consciencia de protección de la columna vertebral.
  • ¿Qué es la autoobservación? Es observar cada uno de tus movimientos, saber identificar los músculos que están en tensión, sentir la respuesta de tu cuerpo, percibir sensaciones, escuchar señales. También debes escuchar tu mente, observar tus pensamientos como si fueran objetos, dejarlos ir como llegaron y usar el autocontrol cuando creas que te están saboteando.
  • Intención: todo yogui debe tener una intención que le motive durante la práctica y lo haga crecer en determinación y espíritu. ¿La tienes? Entonces manos a la obra: ¡ya tienes todas las claves para realizar correctamente las asanas de yoga!